Gabysmar1200’s Weblog

Just another WordPress.com weblog

Posts Tagged ‘Lectura-Reflexión’

En Busca de la Felicidad

Posted by gabysmar1200 en noviembre 19, 2008

En cierta ocasión se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y la mujer; planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo:
– Si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaremos creando nuevos dioses.
– Debemos quitarles algo, pero, ¿qué les quitamos?

Después de mucho pensar uno de ellos dijo:
– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la encuentren jamás -propuso el primero-.
– Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo.
– No, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está -repuso inmediatamente otro-
– Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar –dijo otro-.
– No, recuerda que les dimos inteligencia, alguna vez alguien va a construir una máquina por la que pueda entrar y bajar, y entonces la encontrará –contestó otro-.
– Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra –dijo otro-.
– No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a nosotros. –le contestaron-.

El último de ellos, era un Dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo:
– Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y preguntaron al unísono:
– ¿Dónde?

La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán. Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

Posted in Lectura-Reflexión | Etiquetado: | 1 Comment »

¿Cómo decir que te amo?

Posted by gabysmar1200 en noviembre 19, 2008

Como podría hacerlo de tal forma que sonara original y es que parece que amar esta de moda, hay canciones y poemas pareciera que el mundo esta lleno de amor. Así que si llegase y te digiera simplemente “Yo te amo” no sonaría muy creíble, ahora cualquiera puede decir “Te amo” es tan fácil fingir un sentimiento, sostener una mirada, tomarse de la mano y caminar… así que quiero que lo sepas de una forma diferente, que no quepa duda en ti de que te amo, que no pienses que son solo palabras y que mis actos son fingidos o que es solo pasión. Y lo he estado pensando mucho, imaginando las posibilidades que hay un mundo como este, entre tantas cosas que hay debe haber alguna forma de saber que lo que tenemos frente es el verdadero amor, ¿de qué serviría entonces que estuviera aquí, si no podemos reconocerlo?

Así que buscando en mi mente, me he desvelado hasta el día de hoy, son las 4:30 de la mañana, es mi octavo de día de reflexión acerca del amor, uno se sorprendería de las cosas que puede llegar a concluir después de ocho días de desvelos, y sabes? Ya se como decirte que te amo.

Decidí que voy a decirte lo mucho que has significado para mí desde que te conocí, voy a mirarte a los ojos y voy a dejar salir de mi boca en un suave susurro, “Te amo”, voy a decírtelo mientras mi corazón palpita a todo potencia y observo tu rostro asombrado, y si después de esto, noto en tu rostro algún indicio de duda o me miras como si fuera esto algo cotidiano, he decidido que voy a enseñarte esta carta, en ella comprenderás que es verdad que me he esforzado por encontrar alguna forma de que confíes, de que no dudes, de que creas realmente que en el mundo todavía hay amor verdadero, como el que yo te ofrezco.

Si logras imaginarte ocho noches en vela, imaginando tu cara, deseando tenerte a mi lado y zambulléndome en mi propia alma para hallar palabras que describan el sentimiento más hermoso que pueda existir. Y es que, amor, hay muchas formas de nombrarlo, hay muchas formas de fingirlo, hay tantas ganas de encontrarlo, pero solo una vez en la vida el amor verdadero se encuentra frente a ti… y yo creo, que, gracias a Dios, por fin te encontré.

Posted in Lectura-Reflexión | Etiquetado: | Leave a Comment »

La Honradez

Posted by gabysmar1200 en noviembre 19, 2008

La Honradez
P. Sergio G. Román

El hijo mayor
Cuando don Fernando se sintió viejo y se dio cuenta de que ya no podía estar al frente de sus asuntos, puso su ranchito a nombre del hijo mayor para que él se hiciera responsable. Con un sentido muy grande del honor, le pidió que cuando él muriera repartiera la herencia equitativamente entre sus hermanos.
Murió el viejo y, una vez enterrado, se juntaron los hermanos para hablar de la repartición del ranchito. El hermano mayor ni siquiera asistió a la reunión; mandó a su mujer a decirles que “papelito habla” y que él era el único dueño del ranchito y que le hicieran como quisieran. Ganó el ranchito y perdió a sus hermanos. Él es el dueño legal, pero aquí hay otro caso más de que lo legal no siempre es lo justo. Ante sus hermanos, ante su esposa y sus hijos, y sobre todo, ante Dios, él es un simple ladrón, un hombre sin honor que traicionó por ambición la voluntad de su padre. Por cierto, cuando este hombre quiera confesarse, el sacerdote le condicionará la absolución a la restitución justa de esos bienes y de las ganancias que con ellos haya hecho. Dice la moral: “restitución o condenación”.


¿Qué es ser honrado?

Literalmente viene de “honor”: un hombre honrado es un hombre de honor.
Se entiende por honradez el respeto a los bienes ajenos.
Por bienes entendemos no sólo los materiales necesarios para una vida digna, sino también otros bienes, intangibles pero también reales, que necesitamos para el bienestar al que tenemos derecho. Por ejemplo, la buena fama.
Un hombre honrado es el que respeta los bienes de los demás y el que se esfuerza por conseguir, con su trabajo honrado, los bienes que él mismo necesita para vivir y ser feliz.
La honradez, como valor, exige ese respeto a lo ajeno aun cuando las circunstancias pudieran permitir apropiárselo sin consecuencias legales o sociales. El juez más severo de nuestros actos somos nosotros mismos y ha de ser muy triste vivir sabiendo que somos ladrones. Para nosotros los creyentes existe también la conciencia de que Dios exige la devolución de los bienes robados.
La imagen popular del buen ladrón que roba a los ricos para dar a los pobres, no es más que un signo de una revolución siempre buscada, pero jamás alcanzada que impidiera a unos cuantos apropiarse de los bienes que los demás necesitan para vivir. Hoy sabemos que es pecado la acumulación de la riqueza y propiciar la pobreza. Sobre las riquezas acumuladas, decía Juan Pablo II en Cuilapa, Oaxaca, existe una hipoteca social. Y Jesús decía algo mucho más grave: ¡Qué difícil es que un rico se salve!
Un rico católico honrado sería el que entiende sus bienes como algo que Dios le permite tener para administrarlos en bien de sus hermanos.
El lujo y la ostentación son un continuo robo a los más pobres.
Con ese sentido social, las leyes justas de un país alientan a los dueños del capital a invertirlo en beneficio de la sociedad y a usar parte de esos bienes en instituciones de beneficencia. El capitalismo carente de humanidad es pecaminoso.
El salario justo será el que permita una vida digna.


¿Cómo se enseña la honradez?

Mi tío Jesús tenía una tienda de abarrotes. Después de una visita a su tienda, mi mamá descubrió que yo andaba quemando cerillos. “Me los encontré” dije entonces para justificar la posesión. No me creyeron y de mano de mi madre regresé a la tienda del tío a devolver lo mal habido. Así nos educaron nuestros padres.
La honradez se enseña con el ejemplo. Un padre de familia que es responsable en su trabajo, aunque no salga nunca de pobre, heredará a sus hijos una riqueza imponderable: su honradez.
Una pobreza digna jamás ha hecho daño a nadie; una riqueza mal habida mina el respeto de los hijos a los padres a quienes verán siempre como a personas deshonestas y sin autoridad moral.
Los niños aprenden en el hogar los límites que impone la propiedad privada. Ellos saben que deben respetar los bienes de los hermanos y, en cambio, saben también que deben compartir esos bienes con los demás miembros de la familia.


Queridos papás…

• Nunca permitan que su hijo robe algo en el supermercado, aunque nadie lo vea.
• Nunca permitan que se cuele sin pagar por más necesidades que tengan.
• Nunca permitan que se apropie de un lugar que no le corresponde en las filas de espera.
• Nunca permitan que traiga a casa un objeto que no es suyo.
• Nunca permitan que invente faltas de sus hermanos ni de ninguna otra persona, porque ellos tienen derecho a su buena fama.

Posted in Lectura-Reflexión | Etiquetado: | 2 Comments »